Es tan humilde que, a pesar de ser la mejor golfista de Europa, testado en el ránking mundial, y la decimoquinta del planeta, aún le da corte acercarse a Ricky Rubio en un supermercado de Phoenix donde coincidieron hace unas semanas por casualidad. Tras presentar credenciales, el base de los Suns le invitó a un partido contra los Lakers. "Fue una pasada", dice Carlota Ciganda, de visita en Madrid.
Su año ha vuelto a ser exitoso. Ganó el Estrella Damm Mediterranean Ladies Open, aunque eso sólo le sirve para valorar el año como "consistente". Dice que le hubiera gustado ganar en el LPGA, el gran circuito estadounidense, "pero bueno, he hecho siete u ocho top 10, ganamos también la Solheim... Sigo mejorando cada año y la verdad de contenta de cómo estoy jugando".